LA PALABRA ESCRITA: LUZ DE LA REVOLUCIÓN INDIA
Desde el momento en que el indio boliviano tiene acceso a la forma comunicacional del blanco -forma internacionalizada-, es decir, cuando accede al al uso del lenguaje escrito y hablado de la "clase dominante" (sea esta inglesa, española, francesa, etc) se da inicio a la "Revolución India", planteada por Fausto Reinaga el año 1970 (véase "La Revolución India"). ¿En qué consiste tal revolución?, pues en lo siguiente: el indio debe de ocupar el lugar que le corresponde, es decir, debe ser un ser humano pleno y libre del cholaje blanco-mestizo, porque es mayoría poblacional, no por cultura o idioma sino por el elemento racial. "El indio al poder", dice Reinaga, "el ser nacional no es otro que el indio y solo cuando este se libere Bolivia -y América- será libre. Entonces podremos hablar de nación". El indio para el indio y su tierra solo para él; el cholaje putrefacto debe entender que es minoría étnica y ocupar ese lugar, el que le corresponde por despreciar al indio y glorificar a Europa.
Era imprescindible esa aclaración porque América y el mundo tienen que oír la voz del indio, que clama por su libertad -verdadera y real- desde la conquista de los porquerizos y criminales europeos de antaño. Al indio -por ahora- solo le queda un camino a seguir: tomar el poder para construir y re-construir su sistema y civilización, en lo político y económico. Y ¿cómo principiar aquello?, pues escribiendo, pensando y denunciando ante el mundo la mendacidad del cholaje blanco-mestizo. Reinaga decía: "...la intelectualidad mestiza y cipaya...es la que por estupidez o concentrada mala fe, ocultando la suprema verdad: en Bolivia hay dos Bolivias: la Bolivia europea y la Bolivia india..." (Tesis India, 1971, La Paz. Pág. 41). He ahí la importancia de la palabra escrita. Es preciso utilizar todo cuanto tengamos al alcance para construir la ideología india del siglo XXI, orientándola hacia su desarrollo y recuperando la ideología surgida de la memoria larga. Porque esas dos Bolivias aún existen y el cholaje lo niega con toda la furia que lo caracteriza. Pero, si existiese un debate intelectual la historia sería otra.
Encuentro, en el siglo XX, solo a dos intelectuales bolivianos: Fausto Reinaga y Félix Patzi -y no es que no se estén gestando otros- quienes pensaron de manera autónoma y "siendo quienes son". Su palabra "vive" y vivirá siempre y cuando la esperanza de aceptarse a sí mismos permanezca en la mente y el corazón del indio. Me considero un seguidor de ellos, en tanto que pretendo pensar por mí mismo y no ser un mal reflejo del pensamiento de otros, principalmente del europeo.
Mi palabra escrita cuestiona lo siguiente: ¿es relevante para el indio boliviano (80% de la población) superar en pensamiento y obra a Platón, Marx, Hegel, Heidegger, Sartre, Nietzche, etc? Y no pretendo decir que el indio no deba leerlos y estudiarlos. La respuesta es un categórico ¡No!; lo que precisa la mente del indio, el pensamiento indio, es superar a sus pensadores y solo lo hará así a través de la palabra escrita que es imperecedera. Esta idea es fundamental ya que, por un lado, no niega el entorno externo de Europa y Norteamérica (todo lo que no es gestión política y económica) y por otro, lanza el desafío intelectual al indio de América -Indoamérica-.
"La verdad os hará libres", dice la biblia judeo-cristiana de occidente, y es cierto. Solo conseguiremos esa verdad por medio de la palabra escrita que crecerá en número y pensamiento, conduciéndonos hasta nuestra era: La Era del Indio. La palabra escrita es la luz que guiará a la Revolución India. (El Alto, La Paz. 2005/10/01).