| EVO MORALES: CULPABLE DE TODOS LOS MALES Evo=Ignorancia, Evo=Comunista, Evo=Anti Cristo, Evo= Inseguridad jurídica, Evo="Indigenismo", Evo=Centralismo, Evo=Miopía, Evo=Avales, Evo=Corrpución, bla, bla, etc.; es lo único que se lee y escucha por los medios de "información". Los "doctores" y "licenciados", no sólo de la prensa, sino los productos de la Universidad Boliviana (obviamente, no todos), tratan de encontrar lo que sea para agredir, en su pobre lenguaje, al Excelentísimo Presidente de la República. Deberían, primeramente, dejar de decirle Evo; ya que ese lujo sólo pertenece a la gente que lo respetamos y que le tenemos aprecio, como dirigente político y como persona. Los profesionales (no todos), se creen mejores a las demás personas. Aunque dejan mucho que desear, sobre todo a la ciencia. Veo que les cuesta reconocer que un no profesional tiene más capacidad que ellos. Por ello, no saben ya dónde encontrar algo nuevo para decir que tienen la razón yu que siguen siendo mejores que la gente "común". Ojalá y no culpen al Presidente de la reducción de la capa de ozono, o del calentamiento global. Con los argumentos que expresan, no sería nada extraño. Los profesionales, deberían de ayudar. Lo digo, sobre todo, por los profesionales en Ciencias de la Educación. Y si me rebaten diciendo que este es un tiempo de gobierno totalitario, autoritario, etc., yo les insto a que reflexionen sobre la política educativa de analfabetismo 0. Gracias por vuestro tiempo. |
Imperativo Categórico: 1)Hay que sacar de la cabeza de los hombres a la canalla filosófica, profética y carismática greco-cristiana. 2) Edificar la Comunidad Amáutica Mundial: el reino de la Verdad y la Libertad. 3) Ser lo que se es: Cosmos. La conciencia del Cosmos. (Fausto Reinaga)
domingo, abril 01, 2007
sábado, septiembre 16, 2006
EL MAESTRO Y LA ESCUELA PARA REINAGA:
Un debate para la actualidad
La educación, para científicos y educadores, es concebida como transformación; ya no es simplemente un proceso de socialización o de instrucción. Así lo explican las nuevas teorías de la educación y los modelos pedagógicos (problematizador, socio-cognitivo, socio-histórico, pedagogía de la resiliencia, de la ternura, etc.); y en Bolivia así se enseña y educa en los centros de formación superior, como las Normales y Universidades (carreras de Pedagogía y Ciencias de la Educación). Así, actualmente se habla de “Educación para el Desarrollo”. En este nuevo proceso educativo, el maestro de la educación formal, quien es formado en los Institutos Normales Superiores del país desempeña un papel fundamental, porque es actor decisivo en la “Educación de los niños”, por tanto en el fortalecimiento del país.
Explicada la importancia del maestro boliviano (sea mujer u hombre) en el desarrollo y fortalecimiento del país en todos los ámbitos, nos preguntamos si éstos conocen dicho rol social que deben cumplir con total seriedad y compromiso, además de vocación. Y ¿Por qué nos los preguntamos?, porque durante los últimos veinte años solo hemos visto huelgas, marchas y bloqueos por concepto de aumento salarial dentro del magisterio nacional, urbano y rural. No los hemos visto preguntándose por lo que describimos en el párrafo anterior sobre la educación. Recurrimos a la historia y encontramos que las actitudes del magisterio son sintomáticas y no han cambiado, a pesar de que el mundo cambia constantemente. El ser humano ya se comunica mundialmente a través de las computadoras y de las redes informáticas y el magisterio sigue pensando como hace cuarenta años: Bolivia trata de sobrevivir sumida en la pobreza y el magisterio pide, pide y pide al Estado, no ve la realidad nacional, no comprende que la clave para el desarrollo se encuentra en la educación.
¿Y las generaciones nuevas?, me preguntarán. Y les responderé que en los INS (Institutos Normales Superiores) no se ha escrito un opúsculo sobre el papel fundamental de la educación. Los estudiantes normalistas son imagen y semejanza del magisterio; para ingresar hacen huelgas, marchas y bloqueos; para ellos, no existen las respuestas negativas, aunque no hayan cumplido con los requisitos para el ingreso, demandan su incorporación porque todo les parece injusto y corrupto. No pueden aprobar uno de los exámenes más sencillos del sistema de educación superior; a pesar de que asisten a cursos de preparación para dichos exámenes de ingreso. Luego, el gobierno tiene que ceder ante las “justas demandas de la juventud” y terminamos en la masificación de la educación superior. Y cuando los ítems son insuficientes, el magisterio no duda en señalar, con sus manos criminales, al gobierno que les permitió el ingreso a los INS.
Y los estudiantes que ingresaron deben de obedecer al Magisterio y pagarles un aporte “voluntario” sindical, porque hay que contribuir a su propio futuro: el crimen. Estos normalistas jóvenes, se devanan los sesos con resúmenes y ensayos descargados del Internet, que presentan como producción propia, y nunca escriben. ¿Queréis ejemplos?, os invito a revisar los proyectos de innovación pedagógica que presentan estudiantes para graduarse, en ellos comprobarán que la lectura no es hábito de la “juventud normalista”; igualmente las monografías. O, simplemente, lean los trabajos que realizan los estudiantes normalistas de cualquier nivel y verán, horrorizados, cómo son los futuros formadores de las generaciones nuevas. “Busqué en la Normal de La Paz siquiera a 50 hombres justos y no los hallé”, fue una decepción única, porque no hallé hábito de lectura (salvo en la carrera de literatura), menos, de escritura; contemplé, con lágrimas en los ojos, inopia en la carrera de Lenguaje primaria; no había ni un solo pensador en todo el INS Simón Bolívar, no había gente comprometida con el país, sólo vi a futuros huelguistas y mendigos del Estado. Rasgué mis vestiduras y puse mis esperanzas en las normales de Warisata y Santiago de Huata; pero me dieron un revés con su inopia y desidia hacia la educación. No encontré a ningún Avelino Siñani, solo vi a gente cipaya del cholaje y del dinero. Traté de encontrar la diferencia en otro departamento y me fui a Oruro, al INS ubicado en la ciudad y comprobé que el maestro en formación solo cambia en el sentido regional, pero que continua siendo el peor enemigo del país. Lloré por algún tiempo, y al final le declaré la guerra al magisterio y a sus cipayos normalistas; me prometí nunca callar la realidad putrefacta y prostituta de la educación escolarizada, y sólo hallé eco en Fausto Reinaga, fue el único boliviano que denunció a los criminales del magisterio de forma pública y escrita. Reinaga me dio fuerzas en esta lucha que apenas si ha comenzado y que no tendrá tregua, hasta conseguir la sustitución del pensamiento socrático por el pensamiento indio; hasta conseguir que el magisterio cambie sus esquemas mentales, esa es la lucha, no es otra cosa que ese accionar, a través de la educación. No me detendré hasta que en Bolivia India el maestro sea guía, líder, ejemplo a seguir, tutor, sabio y amauta. Porque en la actualidad, el maestro es todo lo contrario: es podre, crimen, prostitución, malicia, pésimo ejemplo e ignorante, semialfabeto inoculador de miseria intelectual en los bolivianos.
Bien, vayamos a uno de los análisis críticos más lucidos que se han vertido en el debate educativo desde la década de los ’60 del siglo XX en nuestro país. Respecto a la función del maestro, de la escuela, y de la educación, Reinaga dice lo siguiente, con sentencia fulgurante:
Escuelas y colegios secundarios con maestros semialfabetos o analfabetos y en huelga permanente; maestros que justifican su existencia a través del estómago y el falo y que viven de rodillas ante el Becerro de Oro. Maestros que asaltan como en las apachetas dineros a los alumnos desde la inscripción hasta el último día del año lectivo con uno y mil pretextos. Maestros sin una gota de moral, ni noción y menos pasión del apostolado que entraña la carrera de un modelador de almas y de un guía. Maestros arrebañados en banderíos políticos, que inoculan en el alumnado con el ejemplo y la palabra doctrinas foráneas de derecha y de izquierda; doctrinas destructoras de la esencia india de esta Patria…
Fausto Reinaga. EL INDIO Y EL CHOLAJE BOLIVIANO. La Paz, 1964. Pp. 202-203.
La escuela fiscal (la escuela del Estado) es un antro de perdición. En la escuela fiscal se respira una atmósfera de miseria, vicio e ignorancia. Maestros y alumnos mordiendo su hambre y derramando andrajo llenan las aulas destartaladas, a veces sin puertas ni ventanas. Directores y profesores a trompadas se quitonean escuelas y aulas. Dentro de la escuela se respira crimen. Los maestros son “maestros” de la mentira, el fraude y el robo.
La escuela privada: es un negocio contante y sonante. El dios que se adora es Pluto, el dios del dinero.
La escuela (privada o fiscal) en Bolivia es una cueva de pecado y crimen. Impera y rige la ley de los vándalos y arpías Teodotas, de Atilas y Celestinas. Despide un vaho de vicio y prostitución, de sangre y delincuencia. En la escuela el niño pierde la inocencia del alma y del cuerpo. La escuela es la escuela del emputecimiento carnal y espiritual.
El maestro, no lee, no estudia, no tiene libros de consulta. Ni revistas pedagógicas. Desconoce el alma del niño boliviano; nadie ha escrito un opúsculo siquiera sobre esta materia; y menos, muchísimo menos, sobre el alma del niño indio. En las Normales se usa y se utiliza mecánicamente, bobárycamente libros y métodos de otros países, sobre todo de Europa, Estados Unidos o Rusia. En los Congresos de maestros se habla con ideas ajenas y lejanas. El “Emilio” de Rousseau o “La conferencia sobre educación” de Makarenko, arrancan aplausos de los maestros que traspiran por todos los poros ignorancia, más ignorancia y siempre ignorancia sobre Bolivia. Ignorancia que trabaja con textos pensados, escritos y publicados en países europeos, como España, Francia, o Argentina, Venezuela, etc.
Fausto Reinaga. LA REVOLUCIÓN INDIA. La Paz, Enero de 1970. Pp. 196-197.
Y, ¿quién modela aquí el alma de los niños? Los maestros. Y ¿cómo son los maestros de Bolivia? Los maestros de este país son una jauría de malhechores. En carne y alma llevan el crimen. El magisterio es un sindicato de asaltantes desalmados. (…) el maestro se ha apoderado del alma del niño boliviano, para hundirla en la delincuencia (…)…El magisterio de Bolivia no trabaja, hace huelga; enseña huelga. A través de los alumnos, a piedra y bomba, siembra el terrorismo. El maestro no estudia; el maestro es una pétrea rutina. La enseñanza que imparte es nada más que ignorancia. Un alumno de 6º de primaria no sabe leer ni escribir; un bachiller que deja la secundaria, tampoco (…) El maestro que destruye a los niños y a los adolescentes, destruye la nacionalidad. La escuela es una plaga cancerosa, ¡por amor de Dios! Hay que cerrarla, y librar de esa plaga a los niños de Bolivia.
La pedagogía acaba de aplicar este sabio principio: “a cada uno según su trabajo”. Cuando el alumno aprende, vence el programa, el maestro recibe la paga. Si el educando no ha aprendido, el maestro no recibe paga. El maestro boliviano, aplica este principio al revés: no trabaja ni enseña; pero cobra sueldo. El Estado se atrasa minutos de tiempo para pagar; furibundo el maestro arroja a los alumnos a la calle, cierra las escuelas y se declara en huelga.
La escuela, el colegio secundario y la universidad privada, no hacen la excepción. La enseñanza privada en este país, es lo más indigno y canalla que se pueda concebir. El colegio alemán, inglés, Israel, francés…son pedazos vivos de sus países de origen. Programas, método, lengua, responden a sus respectivos Ministerios de Educación de allende los mares. Bolivia se halla ausente de estos planteles de enseñanza. Cada colegio o escuela se halla provisto de su respectiva Resolución Ministerial, para esta sui-géneris extraterritorialidad de que disfrutan. El niño boliviano en estos planteles se convierte en judío, alemán, francés, inglés…se diluye y desaparece su personalidad carnal y sanguínea. La enseñanza particular en Bolivia es una escuela de total despersonalización del educando.
Arturo Von Vacano, joven escritor nacional, autor de “Sombra de exilio”, nos da la razón cuando amargamente confiesa: “…El Colegio Alemán me había hecho un extranjero dentro de mi propio país”.
Hay otra página negra en este asunto de la despersonalización. La escuela de la frontera es una escuela asimilada a la enseñanza del respectivo país limítrofe. (…) La escuela de la frontera, es una escuela de ocupación pacífica del territorio nacional.
La escuela en este país se ha convertido en lepra y sífilis de la sociedad. El maestro no educa; busca oro; por eso todo el año hace huelga pidiendo aumento de sueldo. El magisterio nacional es una podre. El maestro quiere “casa, auto y chequera en dólares”, y para conseguir no repara en nada. Gracias al maestro este país es “un páramo intelectual”. Aquí no hay escritores, artistas, científicos. No hay conciencia nacional. Bolivia es su obra. Porque en la escuela es donde se forja la Patria. El maestro boliviano es germen de gangrena; carne emputecida, alma vil. En la escuela se enseña: huelga e ignorancia, corruptela y traición. En la escuela “el arribismo comienza a los seis años”. El maestro, por el lado que se mira, es un traidor a la Patria.
Fausto Reinaga. TESIS INDIA. La Paz, mayo de 1971. Pp. 58-62.
La historia reciente de Bolivia, de los últimos 30 años solo ha confirmado las tesis expuestas por Reinaga. El magisterio continúa siendo todo lo expresado por el gran pensador indio; el aumento salarial nunca será suficiente para ellos, porque como no leen ni ven su realidad no comprenden que el Estado no puede otorgarles más incrementos. Y aunque así lo haga, ellos, despotricarán contra las autoridades, porque nunca será suficiente, ni salario ni bonos. ¿Acaso no ocurrió así este año con el incremento del 7% a su salario?
Y, ¿de qué serviría un incremento del salario al magisterio y la eliminación de déficit de ítems? Serviría para dos cosas negativas: primero, la masificación en los INS se tornaría en incontrolable, por la ambición de “la juventud actual”; segundo, el pensamiento del magisterio criminal no va a cambiar con mayor o menor ingreso monetario a sus bolsillos. En lugar de fortalecer al país lo perjudicaríamos, porque, como dijo Reinaga, Bolivia es producto de su educación, por tanto, del maestro. Si queréis conocer su pensamiento, revisen su propuesta educativa para el II Congreso Nacional de Educación, presentada el año 2003, intitulada PROPUESTA PEDAGÓGICA DE RESISTENCIA, CRÍTICA Y EMANCIPADORA. Encontraréis fines y objetivos aparentemente positivos como: Transformar el sistema educativo para crear una educación que elabore praxis de valores, actitudes y habilidades para facilitar la construcción de una personalidad crítica y solidaria que promueva la equidad y la justicia social. Sin embargo, se quitan la máscara a la hora de determinar los resultados que esperan de la nueva educación formal nacional. Así, una de sus mayores metas, descritas en el documento, se resume en lo siguiente: resultado=docentes bien capacitados y bien pagados.
Eh ahí la verdadera intencionalidad del magisterio, que apuesta por la equidad, la justicia y el antiimperialismo, un magisterio plagado de delincuentes y criminales. ¿Dónde su delincuencia? En su accionar orientado a cómo ganar más dios-dinero, expresado en las escuelas y violentando las almas de nuestros inermes niños. ¿Y el crimen?, consiste en transmitir y enseñar la revolución socrática, el pensamiento socrático, que en resumen es: Dios y muerte, que nos muestra al hombre como el Ser, el Absoluto, el centro del universo. Que nos conduce a un pluralismo que enarbola la inopia y que es totalizante, así como la razón que tanto critican.
El magisterio, en función, como en formación (los normalistas), se reduce al grito de Eurides: “Mi único Dios es mi panza” (Kraus, René. La vida privada y pública de Sócrates. Ed. Sudamericana, 3ª edición, Buenos Aires, 1966; pág. 275).
Un debate para la actualidad
La educación, para científicos y educadores, es concebida como transformación; ya no es simplemente un proceso de socialización o de instrucción. Así lo explican las nuevas teorías de la educación y los modelos pedagógicos (problematizador, socio-cognitivo, socio-histórico, pedagogía de la resiliencia, de la ternura, etc.); y en Bolivia así se enseña y educa en los centros de formación superior, como las Normales y Universidades (carreras de Pedagogía y Ciencias de la Educación). Así, actualmente se habla de “Educación para el Desarrollo”. En este nuevo proceso educativo, el maestro de la educación formal, quien es formado en los Institutos Normales Superiores del país desempeña un papel fundamental, porque es actor decisivo en la “Educación de los niños”, por tanto en el fortalecimiento del país.
Explicada la importancia del maestro boliviano (sea mujer u hombre) en el desarrollo y fortalecimiento del país en todos los ámbitos, nos preguntamos si éstos conocen dicho rol social que deben cumplir con total seriedad y compromiso, además de vocación. Y ¿Por qué nos los preguntamos?, porque durante los últimos veinte años solo hemos visto huelgas, marchas y bloqueos por concepto de aumento salarial dentro del magisterio nacional, urbano y rural. No los hemos visto preguntándose por lo que describimos en el párrafo anterior sobre la educación. Recurrimos a la historia y encontramos que las actitudes del magisterio son sintomáticas y no han cambiado, a pesar de que el mundo cambia constantemente. El ser humano ya se comunica mundialmente a través de las computadoras y de las redes informáticas y el magisterio sigue pensando como hace cuarenta años: Bolivia trata de sobrevivir sumida en la pobreza y el magisterio pide, pide y pide al Estado, no ve la realidad nacional, no comprende que la clave para el desarrollo se encuentra en la educación.
¿Y las generaciones nuevas?, me preguntarán. Y les responderé que en los INS (Institutos Normales Superiores) no se ha escrito un opúsculo sobre el papel fundamental de la educación. Los estudiantes normalistas son imagen y semejanza del magisterio; para ingresar hacen huelgas, marchas y bloqueos; para ellos, no existen las respuestas negativas, aunque no hayan cumplido con los requisitos para el ingreso, demandan su incorporación porque todo les parece injusto y corrupto. No pueden aprobar uno de los exámenes más sencillos del sistema de educación superior; a pesar de que asisten a cursos de preparación para dichos exámenes de ingreso. Luego, el gobierno tiene que ceder ante las “justas demandas de la juventud” y terminamos en la masificación de la educación superior. Y cuando los ítems son insuficientes, el magisterio no duda en señalar, con sus manos criminales, al gobierno que les permitió el ingreso a los INS.
Y los estudiantes que ingresaron deben de obedecer al Magisterio y pagarles un aporte “voluntario” sindical, porque hay que contribuir a su propio futuro: el crimen. Estos normalistas jóvenes, se devanan los sesos con resúmenes y ensayos descargados del Internet, que presentan como producción propia, y nunca escriben. ¿Queréis ejemplos?, os invito a revisar los proyectos de innovación pedagógica que presentan estudiantes para graduarse, en ellos comprobarán que la lectura no es hábito de la “juventud normalista”; igualmente las monografías. O, simplemente, lean los trabajos que realizan los estudiantes normalistas de cualquier nivel y verán, horrorizados, cómo son los futuros formadores de las generaciones nuevas. “Busqué en la Normal de La Paz siquiera a 50 hombres justos y no los hallé”, fue una decepción única, porque no hallé hábito de lectura (salvo en la carrera de literatura), menos, de escritura; contemplé, con lágrimas en los ojos, inopia en la carrera de Lenguaje primaria; no había ni un solo pensador en todo el INS Simón Bolívar, no había gente comprometida con el país, sólo vi a futuros huelguistas y mendigos del Estado. Rasgué mis vestiduras y puse mis esperanzas en las normales de Warisata y Santiago de Huata; pero me dieron un revés con su inopia y desidia hacia la educación. No encontré a ningún Avelino Siñani, solo vi a gente cipaya del cholaje y del dinero. Traté de encontrar la diferencia en otro departamento y me fui a Oruro, al INS ubicado en la ciudad y comprobé que el maestro en formación solo cambia en el sentido regional, pero que continua siendo el peor enemigo del país. Lloré por algún tiempo, y al final le declaré la guerra al magisterio y a sus cipayos normalistas; me prometí nunca callar la realidad putrefacta y prostituta de la educación escolarizada, y sólo hallé eco en Fausto Reinaga, fue el único boliviano que denunció a los criminales del magisterio de forma pública y escrita. Reinaga me dio fuerzas en esta lucha que apenas si ha comenzado y que no tendrá tregua, hasta conseguir la sustitución del pensamiento socrático por el pensamiento indio; hasta conseguir que el magisterio cambie sus esquemas mentales, esa es la lucha, no es otra cosa que ese accionar, a través de la educación. No me detendré hasta que en Bolivia India el maestro sea guía, líder, ejemplo a seguir, tutor, sabio y amauta. Porque en la actualidad, el maestro es todo lo contrario: es podre, crimen, prostitución, malicia, pésimo ejemplo e ignorante, semialfabeto inoculador de miseria intelectual en los bolivianos.
Bien, vayamos a uno de los análisis críticos más lucidos que se han vertido en el debate educativo desde la década de los ’60 del siglo XX en nuestro país. Respecto a la función del maestro, de la escuela, y de la educación, Reinaga dice lo siguiente, con sentencia fulgurante:
Escuelas y colegios secundarios con maestros semialfabetos o analfabetos y en huelga permanente; maestros que justifican su existencia a través del estómago y el falo y que viven de rodillas ante el Becerro de Oro. Maestros que asaltan como en las apachetas dineros a los alumnos desde la inscripción hasta el último día del año lectivo con uno y mil pretextos. Maestros sin una gota de moral, ni noción y menos pasión del apostolado que entraña la carrera de un modelador de almas y de un guía. Maestros arrebañados en banderíos políticos, que inoculan en el alumnado con el ejemplo y la palabra doctrinas foráneas de derecha y de izquierda; doctrinas destructoras de la esencia india de esta Patria…
Fausto Reinaga. EL INDIO Y EL CHOLAJE BOLIVIANO. La Paz, 1964. Pp. 202-203.
La escuela fiscal (la escuela del Estado) es un antro de perdición. En la escuela fiscal se respira una atmósfera de miseria, vicio e ignorancia. Maestros y alumnos mordiendo su hambre y derramando andrajo llenan las aulas destartaladas, a veces sin puertas ni ventanas. Directores y profesores a trompadas se quitonean escuelas y aulas. Dentro de la escuela se respira crimen. Los maestros son “maestros” de la mentira, el fraude y el robo.
La escuela privada: es un negocio contante y sonante. El dios que se adora es Pluto, el dios del dinero.
La escuela (privada o fiscal) en Bolivia es una cueva de pecado y crimen. Impera y rige la ley de los vándalos y arpías Teodotas, de Atilas y Celestinas. Despide un vaho de vicio y prostitución, de sangre y delincuencia. En la escuela el niño pierde la inocencia del alma y del cuerpo. La escuela es la escuela del emputecimiento carnal y espiritual.
El maestro, no lee, no estudia, no tiene libros de consulta. Ni revistas pedagógicas. Desconoce el alma del niño boliviano; nadie ha escrito un opúsculo siquiera sobre esta materia; y menos, muchísimo menos, sobre el alma del niño indio. En las Normales se usa y se utiliza mecánicamente, bobárycamente libros y métodos de otros países, sobre todo de Europa, Estados Unidos o Rusia. En los Congresos de maestros se habla con ideas ajenas y lejanas. El “Emilio” de Rousseau o “La conferencia sobre educación” de Makarenko, arrancan aplausos de los maestros que traspiran por todos los poros ignorancia, más ignorancia y siempre ignorancia sobre Bolivia. Ignorancia que trabaja con textos pensados, escritos y publicados en países europeos, como España, Francia, o Argentina, Venezuela, etc.
Fausto Reinaga. LA REVOLUCIÓN INDIA. La Paz, Enero de 1970. Pp. 196-197.
Y, ¿quién modela aquí el alma de los niños? Los maestros. Y ¿cómo son los maestros de Bolivia? Los maestros de este país son una jauría de malhechores. En carne y alma llevan el crimen. El magisterio es un sindicato de asaltantes desalmados. (…) el maestro se ha apoderado del alma del niño boliviano, para hundirla en la delincuencia (…)…El magisterio de Bolivia no trabaja, hace huelga; enseña huelga. A través de los alumnos, a piedra y bomba, siembra el terrorismo. El maestro no estudia; el maestro es una pétrea rutina. La enseñanza que imparte es nada más que ignorancia. Un alumno de 6º de primaria no sabe leer ni escribir; un bachiller que deja la secundaria, tampoco (…) El maestro que destruye a los niños y a los adolescentes, destruye la nacionalidad. La escuela es una plaga cancerosa, ¡por amor de Dios! Hay que cerrarla, y librar de esa plaga a los niños de Bolivia.
La pedagogía acaba de aplicar este sabio principio: “a cada uno según su trabajo”. Cuando el alumno aprende, vence el programa, el maestro recibe la paga. Si el educando no ha aprendido, el maestro no recibe paga. El maestro boliviano, aplica este principio al revés: no trabaja ni enseña; pero cobra sueldo. El Estado se atrasa minutos de tiempo para pagar; furibundo el maestro arroja a los alumnos a la calle, cierra las escuelas y se declara en huelga.
La escuela, el colegio secundario y la universidad privada, no hacen la excepción. La enseñanza privada en este país, es lo más indigno y canalla que se pueda concebir. El colegio alemán, inglés, Israel, francés…son pedazos vivos de sus países de origen. Programas, método, lengua, responden a sus respectivos Ministerios de Educación de allende los mares. Bolivia se halla ausente de estos planteles de enseñanza. Cada colegio o escuela se halla provisto de su respectiva Resolución Ministerial, para esta sui-géneris extraterritorialidad de que disfrutan. El niño boliviano en estos planteles se convierte en judío, alemán, francés, inglés…se diluye y desaparece su personalidad carnal y sanguínea. La enseñanza particular en Bolivia es una escuela de total despersonalización del educando.
Arturo Von Vacano, joven escritor nacional, autor de “Sombra de exilio”, nos da la razón cuando amargamente confiesa: “…El Colegio Alemán me había hecho un extranjero dentro de mi propio país”.
Hay otra página negra en este asunto de la despersonalización. La escuela de la frontera es una escuela asimilada a la enseñanza del respectivo país limítrofe. (…) La escuela de la frontera, es una escuela de ocupación pacífica del territorio nacional.
La escuela en este país se ha convertido en lepra y sífilis de la sociedad. El maestro no educa; busca oro; por eso todo el año hace huelga pidiendo aumento de sueldo. El magisterio nacional es una podre. El maestro quiere “casa, auto y chequera en dólares”, y para conseguir no repara en nada. Gracias al maestro este país es “un páramo intelectual”. Aquí no hay escritores, artistas, científicos. No hay conciencia nacional. Bolivia es su obra. Porque en la escuela es donde se forja la Patria. El maestro boliviano es germen de gangrena; carne emputecida, alma vil. En la escuela se enseña: huelga e ignorancia, corruptela y traición. En la escuela “el arribismo comienza a los seis años”. El maestro, por el lado que se mira, es un traidor a la Patria.
Fausto Reinaga. TESIS INDIA. La Paz, mayo de 1971. Pp. 58-62.
La historia reciente de Bolivia, de los últimos 30 años solo ha confirmado las tesis expuestas por Reinaga. El magisterio continúa siendo todo lo expresado por el gran pensador indio; el aumento salarial nunca será suficiente para ellos, porque como no leen ni ven su realidad no comprenden que el Estado no puede otorgarles más incrementos. Y aunque así lo haga, ellos, despotricarán contra las autoridades, porque nunca será suficiente, ni salario ni bonos. ¿Acaso no ocurrió así este año con el incremento del 7% a su salario?
Y, ¿de qué serviría un incremento del salario al magisterio y la eliminación de déficit de ítems? Serviría para dos cosas negativas: primero, la masificación en los INS se tornaría en incontrolable, por la ambición de “la juventud actual”; segundo, el pensamiento del magisterio criminal no va a cambiar con mayor o menor ingreso monetario a sus bolsillos. En lugar de fortalecer al país lo perjudicaríamos, porque, como dijo Reinaga, Bolivia es producto de su educación, por tanto, del maestro. Si queréis conocer su pensamiento, revisen su propuesta educativa para el II Congreso Nacional de Educación, presentada el año 2003, intitulada PROPUESTA PEDAGÓGICA DE RESISTENCIA, CRÍTICA Y EMANCIPADORA. Encontraréis fines y objetivos aparentemente positivos como: Transformar el sistema educativo para crear una educación que elabore praxis de valores, actitudes y habilidades para facilitar la construcción de una personalidad crítica y solidaria que promueva la equidad y la justicia social. Sin embargo, se quitan la máscara a la hora de determinar los resultados que esperan de la nueva educación formal nacional. Así, una de sus mayores metas, descritas en el documento, se resume en lo siguiente: resultado=docentes bien capacitados y bien pagados.
Eh ahí la verdadera intencionalidad del magisterio, que apuesta por la equidad, la justicia y el antiimperialismo, un magisterio plagado de delincuentes y criminales. ¿Dónde su delincuencia? En su accionar orientado a cómo ganar más dios-dinero, expresado en las escuelas y violentando las almas de nuestros inermes niños. ¿Y el crimen?, consiste en transmitir y enseñar la revolución socrática, el pensamiento socrático, que en resumen es: Dios y muerte, que nos muestra al hombre como el Ser, el Absoluto, el centro del universo. Que nos conduce a un pluralismo que enarbola la inopia y que es totalizante, así como la razón que tanto critican.
El magisterio, en función, como en formación (los normalistas), se reduce al grito de Eurides: “Mi único Dios es mi panza” (Kraus, René. La vida privada y pública de Sócrates. Ed. Sudamericana, 3ª edición, Buenos Aires, 1966; pág. 275).
martes, enero 24, 2006
EVO PRESIDENTE: EL CLAMOR DE UN PUEBLO HECHO REALIDAD Los días 21 y 22 de enero de este año (2006) se realizaron, en Tiwanacu y La Paz, las celebraciones más grandes de América. Y es que uno de sus hijos, un Indio aymara, accedió a la presidencia de un país: Bolivia. Este logro no solo representa la algarabía y celebración de bolivianos y bolivianas sino que traspasa las fronteras establecidas por el cholaje americano (centro, sur y norte) y contagia de júbilo a todo originario –históricamente hablando-; por ello, en Tiwanacu, podíamos ver muestras de afecto y alegría desde los Mapuches (Chile), hasta los pueblos indios de Norteamérica. Evo Presidente, como decían muchas personas durante esos días, fue un sentimiento de unidad, así como un sentimiento de esperanza; no sólo porque Evo Morales representa a la mayoría poblacional de América, sino porque se pudo ver, en Bolivia, que los pueblos, mal llamados prehispánicos, utilizan todas las instancias posibles para obtener el poder político y económico, a pesar de los bloqueos e interdicciones que surgen del cholaje y de algunas empresas transnacionales. Seguramente, esos días, personas como George Busch, Vicente Fox, Alejandro Toledo, Jorge Quiroga, María R. Duchén, Casimira Lema, Gonzalo Sanchez de Losada, Cayetano Llobet, María Celeste (de “Al Rojo Vivo”), y muchos otros racistas de América y el mundo, como los de la cadena radial COPE de España, se retorcían de rabia al ver cómo toda América, no solo Bolivia, celebraban y vitoreaban el triunfo de Evo Morales; triunfo que conlleva un significado trascendental en este continente. Evo Presidente, es más que la falacia de: “La fiesta democrática” o “La victoria de la democracia”; Evo Presidente es el principio del derrumbamiento de este sistema político y del sistema económico capitalista; aunque obviamente no es una guerra frontal a este sistema político-económico (democracia y capitalismo). Pero, los Indios de América estamos gozosos de que uno de los nuestros sea presidente, porque ello significa el inicio del fin del racismo deliberado y sinvergüenza del cholaje americano. Ojala y el nuevo ministro de educación, Félix Patzi, -que por cierto es un pensador brillante e intelectual- acceda al presidente Morales y le muestre la propuesta del SISTEMA COMUNAL, como alternativa del sistema liberal. Es una oportunidad única en la historia y Patzi es importante en este sentido, porque podría hacerle conocer a Morales el sistema comunal. Evo Presidente, es también algarabía, regocijo, fiesta y bendición para todos los indios pensadores; que aunque no estemos muy de acuerdo con algunas políticas del MAS (Movimiento Al Socialismo), apoyaremos, desde el pensamiento y desde todos los medios a su gobierno; no solo porque él sea indio, sino porque es tiempo de apostar o por negro o por blanco, por lo menos en política. Los Indios de América celebramos este triunfo; aymaras, quechuas (mayoría poblacional), Sirionós, Yuracarés, Mapuches, Mayas, Chipayas, Guaraníes, Moxeños, Javieranos, Ese Eija, Guarayos, etc. Todos juntos tenemos la tarea de demostrarle al cholaje americano nuestra capacidad y nuestra forma de hacer las cosas. ¡Evo Presidente! |
martes, diciembre 27, 2005
EL "PERIODISMO RACISTA DE BOLIVIA"
Aquí en Bolivia no es nada nuevo el hecho de que un grupo minoritario exprese su racismo en todo espacio cuanto pueda. A pesar de que en el discurso ninguno de ellos es racista, la práctica cotidiana desmiente esa realidad encubierta: el cholaje blanco-mestizo boliviano es racista en su accionar y es pluralista y tolerante en su discurso oral y escrito. Sólo para ejemplificar hago mención a una de sus frases favoritas: “en Bolivia todos somos mestizos”. Dicha frase es falsa, ya que si fuese así no habría racismo, el diferenciar a la gente por el color de su piel no tendría lugar en ninguna parte, pero lo tiene; porque el cholaje y los blancos inmigrantes de otros lados del mundo que viven en el país hacen de todo para mostrar su conducta racista y colonial.
Sin ir más lejos, los medios de información televisivos, escritos y radiales expresan este sentimiento racista y señorial del cholaje. Unitel, la Red Uno de Bolivia, Bolivisión, PAT, Católica de Televisión, Televisión Universitaria, Televisión Boliviana, ATB, Sistema Cristiano de Comunicaciones, Cadena A y Gigavisión; todos canales que se emiten en las ciudades de LA Paz y El Alto y otras latitudes del país demuestran día a día su desprecio hacia el indio; se mofan de nuestra forma de hablar, de nuestra forma de vestir, de nuestra apariencia física, de nuestras opiniones, de nuestras consignas de lucha, etc.; aunque ellos –los “periodistas”- tampoco hablan correctamente el español, su vestimenta es copia de otra vestimenta, sus opiniones son prejuicios, su apariencia grotesca y sus consignas son de guerra y muerte.
A esos medios de información –porque decir medios de comunicación es ignorancia del modelo comunicacional- solo les interesa aparentar delicadeza, decoro, elegancia y suspenso; aunque por el contrario solo demuestran mediocridad, sensacionalismo y poca consideración con el público. Solo basta acordarse de la campaña sucia contra Evo Morales este año –y otros-, y no es que yo sea un defensor de él o militante de su partido, simplemente vi que los medios de información, en especial los televisivos, expresaban su racismo hacia el indio a partir de su animadversión hacia Morales; no soportaban ver que un indio sea candidato a presidente de Bolivia, esa es la realidad.
Lo dijeron los extranjeros: “los canales de televisión bolivianos son racistas”, y ello solo confirma lo que el indio ya sabe, lo que vive desde que es niño. Estos periodistas no concibieron que Morales ganara y al día siguiente de las elecciones nacionales, Unitel continuaba con su campaña sucia invitando a pseudos analistas como Paz Soldán; así también lo hicieron los otros canales. Y no podía pasar desapercibida la “broma” grotesca y racista de la cadena COPE de España (de la que hablaré en otro momento) que utilizaron todos los periodistas racistas para burlarse, no de Evo Morales sino del indio, que es mayoría del país.
Es lamentable que en Bolivia todos los periodistas de los canales mencionados arriba (excepto Gringo Gonzalez) sean unos racistas de primera. Ellos solo expresan lo que siente el Cholaje hacia Bolivia y sus habitantes: el Indio. Lamentable, lamentable, vergonzoso.
Aquí en Bolivia no es nada nuevo el hecho de que un grupo minoritario exprese su racismo en todo espacio cuanto pueda. A pesar de que en el discurso ninguno de ellos es racista, la práctica cotidiana desmiente esa realidad encubierta: el cholaje blanco-mestizo boliviano es racista en su accionar y es pluralista y tolerante en su discurso oral y escrito. Sólo para ejemplificar hago mención a una de sus frases favoritas: “en Bolivia todos somos mestizos”. Dicha frase es falsa, ya que si fuese así no habría racismo, el diferenciar a la gente por el color de su piel no tendría lugar en ninguna parte, pero lo tiene; porque el cholaje y los blancos inmigrantes de otros lados del mundo que viven en el país hacen de todo para mostrar su conducta racista y colonial.
Sin ir más lejos, los medios de información televisivos, escritos y radiales expresan este sentimiento racista y señorial del cholaje. Unitel, la Red Uno de Bolivia, Bolivisión, PAT, Católica de Televisión, Televisión Universitaria, Televisión Boliviana, ATB, Sistema Cristiano de Comunicaciones, Cadena A y Gigavisión; todos canales que se emiten en las ciudades de LA Paz y El Alto y otras latitudes del país demuestran día a día su desprecio hacia el indio; se mofan de nuestra forma de hablar, de nuestra forma de vestir, de nuestra apariencia física, de nuestras opiniones, de nuestras consignas de lucha, etc.; aunque ellos –los “periodistas”- tampoco hablan correctamente el español, su vestimenta es copia de otra vestimenta, sus opiniones son prejuicios, su apariencia grotesca y sus consignas son de guerra y muerte.
A esos medios de información –porque decir medios de comunicación es ignorancia del modelo comunicacional- solo les interesa aparentar delicadeza, decoro, elegancia y suspenso; aunque por el contrario solo demuestran mediocridad, sensacionalismo y poca consideración con el público. Solo basta acordarse de la campaña sucia contra Evo Morales este año –y otros-, y no es que yo sea un defensor de él o militante de su partido, simplemente vi que los medios de información, en especial los televisivos, expresaban su racismo hacia el indio a partir de su animadversión hacia Morales; no soportaban ver que un indio sea candidato a presidente de Bolivia, esa es la realidad.
Lo dijeron los extranjeros: “los canales de televisión bolivianos son racistas”, y ello solo confirma lo que el indio ya sabe, lo que vive desde que es niño. Estos periodistas no concibieron que Morales ganara y al día siguiente de las elecciones nacionales, Unitel continuaba con su campaña sucia invitando a pseudos analistas como Paz Soldán; así también lo hicieron los otros canales. Y no podía pasar desapercibida la “broma” grotesca y racista de la cadena COPE de España (de la que hablaré en otro momento) que utilizaron todos los periodistas racistas para burlarse, no de Evo Morales sino del indio, que es mayoría del país.
Es lamentable que en Bolivia todos los periodistas de los canales mencionados arriba (excepto Gringo Gonzalez) sean unos racistas de primera. Ellos solo expresan lo que siente el Cholaje hacia Bolivia y sus habitantes: el Indio. Lamentable, lamentable, vergonzoso.
miércoles, noviembre 09, 2005
EL DIOS DE LA UMSA PARTE II
Continúo consolidando mis tesis a partir de lo que veo día a día en la UMSA y a partir de mi reflexión intelectual. Así, surge la siguiente pregunta: ¿habrá en la UMSA más de 10 personas a las que les interese SERVIR A BOLIVIA?. Mi hipótesis es que no hay ni diez justos (como diría la bilbia Judeo cristiana respecto a sodoma y gomorra) a los que les interese servir a Bolivia. Entonces, no serían ni ocho, porque yo me cuento entre los que pelearemos siempre por los intereses de Bolivia, no por vanidad sino por convicción.
Een el camino de servir a Bolivia, primeramente debemos de saber qué es Bolivia, quiénes son los bolivianos y quiénes las minorías étnicas bolivianas. Bolivia está dividida -en la práctica- en dos: el Indio (mayoría racial, en ciudades y área rural) y el cholaje blanco-mestizo (un puñadito que no sobrepasa el 20% de la población total). Entonces, vemos que la pobreza no es causa sino efecto, vemos que lo cultural ni siquiera es problema nacional. De esta manera sabemos a quién servir y por quién pelear hasta la muerte y toda la vida: por el indio, es decir, por nosotros mismos, los pobres son indios, aunque no todos los indios son pobres, todo lo pobre es indio, ni un blanco, ni un cholo blanco mestizo es pobre.
Y la UMSA, docentes y estudiantes, desconocen esta realidad y si la llegan a conocer prefieren postergar las soluciones y anteponer sus intereses, poruqe a ellos ellas no les interesa servir a Bolivia, lo que les interesa es servirse de Bolivia, y Bolivia socapa esta actitud, pero no será por mucho tiempo, ya llegará el día en el que la furia del pueblo boliviano de el golpe mortal a la UMSA (y todas las demás) exigiendo resultados y no promesas y prepotencias. Ese día será fatal para la mediocridad, porque Bolivia cerrará la U para reabrirla con lo mejor de Bolivia, excluyendo a toda suciedad que mancha el nombre de esta institución.
Me dirán loco, creo que no lo estoy, solo reclamo lo que todos saben y callan, porque no les conviene, porque quieren salir lo más pronto posibl para ver cuánto pueden recibir de Bolivia, cuando deberían ver cuánto pueden hacer por Bolivia. Me tildan de radical cuando propongo más o menos una expulsión general de docentes y estudiantes mediocres; aunque saben que los buenos docentes y estudiantes ingresarían nuevamente y con más fuerza y solo la mediocridad se quedaría rezagada. Lo que propongo es un bien para Bolivia y si hay que sacrificar a las ratas de albañal yo soy el primero en estar dispuesto a ello.
A los que nos interesa servir a Bolivia no nos inmuta el debate sobre el IDH o sobre el presupuesto universitario, lo que nos interesa es promover políticas educativas que mejoren la relación entre la sociedad boliviana y la Universidad. Porque la U, hace tiempo que dejó de ser un instrumento de liberación de Bolivia y pasó a convertirse en la Prostituta del Tesoro General de la Nación y ahora también de los Hidrocarburos.
Porque a la UMSA sólo le preocupa cuánto dinero puede percibir. Y ni siquiera a los ALUMNOS que no leen ni siquiera una vez al mes, sino a los docentes que velan por los sueldos elevados que reciben, a los administrativos que no son capaces de permanecer en otro tipo de institución, y al cipayaje político que ve amenazado su modus vivendi. El Dios de la UMSA es el DINERO, el asqueroso dinero, que solo nos lleva a enfrentarnos, y la mayoría no se da cuenta de ello. Los fundamentalistas "umsistas", están procupados, de por vida, por el monto que cobrarán cada mes, ni por un mmento piensan en Bolivia y sus necesidades e intereses.
El dinero es necesario, pero tiene que ser secundario y no debe anteponerse a los intereses de Bolivia. En la actualidad se ha creado un imaginario en Bolivia, en el que se hace creer a la gente que se presentará la oportunidad de hacer un "nuevo país". Puedeo predecir que ese "nuevo país" no se realizará, ni con su asamblea constituyente. ¿Cuándo hubo una transformación con las propustas del cipayaje blanco mestizo cholo boliviano?. ¡Jamás!, no lo ha habido ni lo habrá.
El único cambio real es que los bolivianos empiecen a gobernarse, l cholaje ya demostró su incapacidad desde 1825. El cambio no es el MAS ni PODEMOS, el cambio real es eliminar la democracia y el capitalismo como política y economía. Y la UMSA ni un artículo escribe, hoy en día, sobre el inminente peligro de la constituyente, porque a ella solo le llama la atención los temas refreidos a su presupuesto.
¿Excepciones?, hay, pero son mínimas y solo confirman la regla general.
Ojalá y la UMSA se engulla todo el dinero que pueda del IDH y explote para así cerrarla y tamizar a los alumnos ignorantes y a los docentes narcicistas mediocres y que solo perduren las personas que sriven a Bolivia día a día, y desde donde pueden. Este es el grito que sale de millones de gargantas indias.
lunes, noviembre 07, 2005
EL DIOS DE LA UMSA
Para las mentes frágiles ante la profundidad de mi discurso, consolido la tesis del "Manifiesto anti-universitario" por medio de esta pequeña aclaración. Lo digo día a día: la UMSA es adoradora, convicta y confesa, del dinero, de la platita, y no escatima en el tipo de medidas que asumirá para destruir a cualquiera que se atreva a cuestionar sobre su presupuesto o, en este caso, los beneficios del IDH. Y estas medidas están amparadas bajo el co-gobierno y la autonomía.
Así, el dios de la UMSA es el dinero; por él serían capaces hasta de ofrendar las vidas de sus pongos polítcos (léase estudiantes de base). Y, una cosa es la institución como tal y otra la dirigencia, sin embargo lo que le da vida son las personas, y las que están al mando no piensan en Bolivia, mucho menos en las necesidades del pueblo, sólo piensan en sus intereses, es decir, en el dinero que pueda benefciarlos (Administratvos, docentes, y cpayaje político).
Este párrafo se lo dedico a los ignotos de la intelectualidad, que se preguntarán, y me preguntarán: ¿y qué demonios propones entonces, hablador cobarde que solo haces manifiestos y art{iculos y nada más?. A ellos, ellas les contesto de la siguiente manera: lo que escribo es el pensamiento mío, y el pensamiento se traduce en el acto, pensamiento y acto son uno solo, no hay escisión entre ambos. Como universitario de base promoví una asamblea estudiantl en mi carrera (la primera en dos años, por cierto), logré recolectar, con la ayuda de otros estudiantes, 243 firmas que respaldaron una carta que enviamos al consejo de carrera y fue aprobada. Impulsé dicha asamblea para que el cipayaje de esa carrera (Cs de la Educación) informara a la comunidad esrudiantil sobre su gestión y para evitar habladurías por parte de sus enemigos y de ellos mismos. Claro está, ellos, ahora, me estigmatizan como si yo fuese su enemigo político; es obvio que no advierten que lo único que pretendo es que Bolivia se entere de qué se hace con el dinero que da a la UMSA. Así que dije e hice, nadie puede decir que me escondo tras mis escritos y que no propongo nada. Porque aparte de proponer, hago, y el acto va de la mano con el discurso.
Mi política de cerrar la universidad no es desquicada, m{as bien ha sido reflexionada durante años. no digo que se cierre y ya; lo que digo es que se cierre por un tiempo en el sentido de cernir a la basura que contamina el recinto unversitario, es decir, si van a ser 10 000 universitarios en lugar de4 los 72 000, pero buenos estudiantes, es muejor para bolivia y la propa unversidad, lo propio con docentes y administrativos. Me preguntarán qué ocurriría con los desempleados por causa de esta medida. Para ellos habría salvación en los proyectos que elaboraría y ampliaria la universidad, claro, no con el mismo sueldo; pero la mayoría de bivianos vivimos con la cuarta parte delo que viven los trabajadores de la umsa, además, con lo de ls petroleras nadie dice nada, por qué habría objeción contra una medida que favorece al país.
Ya estaré escrbiendo más, no pude porque estaba sobreviviendo la semanas pasadas; ahora lo haré más seguido. solo confirmo que a los bolivianos los tiene cegados su becerro de oro dinero. La universidad de la paz es solo relfejo de esa sociedad, y no se averïenza de aquello. y si no me creen ¿que hay del bonosol?. Esa es una característica trágica del boliviano quem gracias al ejemplo del cholaje blanco mestizo ha adqurido.
me despido de mis lectores hasta mañana y les pido que lean la profunddad de mis ideas y no se pongan a chapotear en las formas e nsgnificancias de algunos ejemplos que doy.
sábado, octubre 08, 2005
MANIFIESTO ANTI-UNIVERSITARIO
En este pequeño manifiesto se hablará, principalmente, de la práctica cotidiana de la UMSA (Universidad Mayor de San Andrés; universidad pública de la ciudad de La Paz, Bolivia), por ser el autor parte de ella (estudiante). Pero, es necesario aclarar que no se siente orgulloso de pertenecer a ella, más bien se desprecia, muchas veces, principalmente por decirse universitario.Porque esa institución está alejada del país, no lo conoce, por tanto, no lo apoya; menos aún le sirve. Cuando se trata de proponer a Bolivia, es una entidad inexistente, ¿acaso propusieron algo alternativo al modelo neoliberal al que tanto critican? Claro que no . Esta universidad no responde a las necesidades y demandas del país, sólo sirve para producir un montón de mediocres que luego trabajan de cualquier cosa menos de la profesión de la que poseen un título.
En este pequeño manifiesto se hablará, principalmente, de la práctica cotidiana de la UMSA (Universidad Mayor de San Andrés; universidad pública de la ciudad de La Paz, Bolivia), por ser el autor parte de ella (estudiante). Pero, es necesario aclarar que no se siente orgulloso de pertenecer a ella, más bien se desprecia, muchas veces, principalmente por decirse universitario.Porque esa institución está alejada del país, no lo conoce, por tanto, no lo apoya; menos aún le sirve. Cuando se trata de proponer a Bolivia, es una entidad inexistente, ¿acaso propusieron algo alternativo al modelo neoliberal al que tanto critican? Claro que no . Esta universidad no responde a las necesidades y demandas del país, sólo sirve para producir un montón de mediocres que luego trabajan de cualquier cosa menos de la profesión de la que poseen un título.
Hay algunas acciones –y actitudes- dentro de la “Casa superior de Estudios” tan ominosas como sus actores, quienes esgrimen la más grande de las ignominias para el apelativo: “estudiante”; término sin asidero tangible, sin una vírgula de verdad ni brizna de realidad. Y nos referimos a la práctica diaria no al discurso. “Estudiantes” por antonomasia, careciendo de objetividad al pronunciarlo.
Pero no son los únicos actores. Por tanto ¿qué hay de los “docentes”?, ¿docentes?, ¿de dónde; de las UMSA, de la Católica, Salesiana, UPEA?, trabajan en todo lugar donde haya un espacio; pero, ni siquiera saben a quién enseñan y dónde enseñan; por ello a veces, en vez de dictar una clase de Antropología y Educación dictan una de Psicología de la Educación (En la carrera Ciencias de la Educación de la UMSA, por ejemplo). Claro, a la hora de cobrar si saben dónde están, recuperan el sentido de la orientación como por arte de magia; en esos momentos no puede haber confusión porque se trata del dios “dinero”, a quien adoran como verdaderos fundamentalistas.
“Docentes”, al igual que “estudiantes” solo por antonomasia porque ni partícula de educadores conlleva su práctica. Autoritarios que construyen un imaginario donde ellos son los “eruditos”, amos y señores del conocimiento, aunque contrariamente sólo son poseedores de libros; hasta osan autodenominarse intelectuales porque, en su pequeño y endeble cerebro, llegan a creer que ser profesional conlleva ser intelectual. Se embriagan de tanta vanidad y narcisismo que caminan por la vida trastabillando e inconscientes de la realidad. Pregonan el cambio y no lo practican; basta con darse un paseo por las aulas de la UMSA. Un ejemplo patético es el de la carrera Ciencias de la Educación que debería ser la primera en realizar cambios académicos, pero sólo hay que ver, oír y sentir cómo los “expertos” dictan clases y no son capaces de cambiar ni individualmente, ni siquiera con 10 alumnos –si recurrimos a la letanía de la masificación de la universidad- logran algo diferente a lo que ellos denominan como “pedagogía o educación tradicional”. ¿Ejemplos?, basta con visitar algunas clases en el área Alternativa de pre-especialidad de dicha carrera. Entonces, ¿cómo van a pretender enseñar a otros en su “famoso” Diplomado en Educación Superior?
Como diría Fausto Reinaga: ¿Excepciones? claro que las hay, pero son tan pocas que solo confirman la regla general.
Estos actores son los que le exigen, a raja tabla, a Bolivia un 5% del IDH (impuesto directo a los hidrocarburos) como derecho y enarbolan un sin fin de amenazas, como el cierre del curso pre-universitario por “falta de recursos” –cuando gritan a voz en cuello que ese curso es autofinanciado- o el cierre de los predios de la universidad. La pregunta se refiere a lo siguiente: ¿Bolivia tiene la obligación de darles ese 5% -más allá de que así lo diga un argumento legal- e incluso, de financiar los recursos de esta institución cada año? A esta pregunta respondemos: por supuesto que ¡No!, ¿pruebas?, a continuación algunas (porque todas no alcanzarían ni en una enciclopedia):
En la carrera Ciencias de la Educación, el año 2004, se realiza un cambio de Plan de Estudios, aunque el cambio solo radica en la supresión de un año de estudios, es decir, ya solo son 4 años para obtener la licenciatura. Sin embargo, los “expertos” que llevaron a cabo dicho cambio hicieron una sencilla eliminación de materias sin preguntarse por las nuevas demandas sociales y académicas de Bolivia, ¿acaso se mejoró –o superó- el anterior Plan de Estudios?, claro que ¡no!, porque la reducción de tiempo solo se orientó a la equiparación con algunas universidades del exterior, sin advertir que en algunas de esas universidades (las que son consideradas como prestigiosas) la reducción implica la especialización desde el primer año o semestre. Pero, como la política UMSA es la de sacar a montones personas tituladas ello no les merece ni un día de reflexión e investigación. Lo que les interesa a los "cientistas de la educación" es no tener competencia laboral (es decir, ellos quieren acaparar todo puesto cuanto puedan, no para servir a la sociedad sino para percibir sueldos elevados en un país sumido en la pobreza). Los “todólogos” inacabados que produce dicha carrera ahora tienen un año menos de formación universitaria. ¿Para eso servirá el 5% que tanto exigen, para que en futuros años se haga lo propio en otras carreras? Y esto que hablamos de la carrera Ciencias de la Educación, donde se aprende y se enseña a realizar Planes de Estudio en todo tipo de educación, es decir, en cualquier nivel de educación. Si se busca más información al respecto, véase su nuevo plan de estudios.
En la carrera de Economía, este año, se llevaron a cabo las “Jornadas Académicas” (instancia en la que se decide el futuro de una carrera) en la zona de Cota Cota de la ciudad de La Paz (muy lejos de los predios de la carrera, por cierto) con el argumento de que en el monoblock central de la UMSA no habían espacios suficientes y adecuados. Obviamente, a causa de aquello, la gran mayoría de la carrera no participó de esa actividad. Bien, ¿qué se proponían hacer tan lejos de las bases?, pues lo siguiente: hacer de Economía una carrera de ciencia exacta, desconociendo toda la dimensión social y teórica hasta la fecha producida en todo el mundo, principalmente en Norteamérica y Europa. Incluso se propuso eliminar la materia de Economía Política (importante para establecer debates en torno al contexto en que el que se halla el país y el mundo). Lo que pretendían era, nada más y nada menos que convertir a la carrera de Economía en la carrera de Econometría; entonces nos preguntamos ¿por qué entonces no le cambiaron también el nombre a la carrera?, sería más sincero. Y ¿qué tipo de profesionales sacará esa carrera con el nuevo Plan de Estudios? (porque también pretendieron reducir los años de 5 a 4). Ya nos lo podemos imaginar, profesionales que vean la realidad económica desde sus oficinas y aportando con un montón de “modelitos” económicos apilados sobre sus escritorios, desconociendo a la población y a su país y haciendo burdos plagios de modelos de Europa y Norteamérica. ¿Para eso Bolivia va a darles presupuesto y el 5% de IDH?
Ni qué decir sobre la carga horaria que tanto exige la universidad a Bolivia, porque a la hora de la verdad, docentes y estudiantes no muestran ni el mínimo interés, más al contrario se ausentan como si no tuviesen la obligación de asistir. Y no hablamos de un par de veces durante el semestre sino de el “pan nuestro de cada día”. ¿Acaso no se ausentan los docentes cuando les viene en gana?; con ese ejemplo ¿qué esperan, que sus estudiantes asistan a clases? Un servidor, se ausenta porque ya nadie le puede garantizar que el docente vaya a ir, por tanto el aula estará cerrada; lo mejor es quedarse en casa leyendo y auto formarse. Claro, los docentes dicen que están estudiando para sus “doctorados” y “maestrías” porque la “universidad los obliga a tener esos títulos”, como si mejorar dependiera de otros y no les naciera a ellos. Ni qué decir de los estudiantes, que se gozan en su oscura inopia del conocimiento, cuando un compañero o compañera les dice que no habrá clases.
No podía faltar la mención a hechos de corrupción escandalosos y vergonzosos de los últimos 3 años. Primero, la expulsión, por la fuerza, de Diego Salazar, Secretario Ejecutivo de la FUL, a quien se le descubrieron hechos dolosos, con los que casi dejó en quiebra a la universidad. Más recientemente, citemos el caso de la facultad de Ciencias Sociales, donde se desfalcó alrededor de 600.000 dólares americanos. ¿Para eso va a dar Bolivia presupuesto y 5% de IDH? Y eso que aún no se develan más hechos por falta de investigaciones. A nadie tiene que gustarle la idea de que en la diversidad así se maneja el dinero. Y las autoridades, “bien nomás”, como no “es de su competencia y alcance”, pues nada pueden hacer al respecto (como lo dijo un docente implicado en el último desfalco registrado en la UMSA al canal 13 TVU).
Cada mes, a la hora de cobrar cheques, auxiliares de docencia, ven un número de aproximadamente 3 Bs. (por cada 20 horas; un auxiliar puede tener hasta 40 horas al mes), que se les descuenta bajo el rótulo de O.A.D. que es la organización de auxiliares de docencia, institución encargada de velar por los auxiliares de la UMSA. Pero, lo inaudito es que esa instancia no existe, es elegida a través de elecciones democráticas (hasta donde se sabe). Este año, no se llevaron a cabo dichas elecciones, entonces, a falta de una aclaración pública por parte del Departamento de Bienestar Social, nos preguntamos ¿a dónde va ese dinero descontado cada mes?, porque si multiplicamos por el número de auxiliares es una gran suma (multipliquemos 3 Bs. por 1.000 auxiliares -la UMSA tiene más- serían 3.000Bs. por mes, sñolo de 20 horas). Aunque seguramente ya están preparándose (el cipayaje político estudiantil) para realizar elecciones y cobrar ese dinero como aves de rapiña rondando un cadáver.
Vamos a parar en las pruebas, porque sería un “nunca acabar”. Lo que se pretende resaltar es el hecho de que esta parodia de universidad (docentes y estudiantes) no es más que una ignominia para Bolivia. No responden a Bolivia, no cumplen ni una palabra de lo que pregonan en su Estatuto Orgánico. Pero el pueblo no es ciego ni sordo y se da cuenta del engaño de la UMSA, por eso que les rechiflan cuando salen a marchar pidiendo el famoso IDH como co-participación. Ya llegará el día en que la universidad tendrá que rendir cuentas ante Bolivia y será un día funesto para estudiantes, docentes y administrativos.
Es preciso hacer notar la siguiente paradoja: cuando se trata de apoyar al pueblo, la UMSA es la última en responder, porque “no les conviene”; allá por mayo y junio de este año, cuando el pueblo exigía “Nacionalización de hidrocarburos”, la UMSA se debatía entre hacer una asamblea o un mitín, y es exagerado decir la UMSA, que tiene 70.000 estudiantes aproximadamente, a un puñado que no rebasaba las 500 personas. Esta universidad no se movilizó, no le interesó un problema nacional; pero ahora, cuando les conviene si exigen un 5% de los hidrocarburos, ¿acaso lucharon en mayo y junio por los hidrocarburos, con qué cara pueden exigir réditos de algo por lo que nunca pelearon?
¿Excepciones?, por supuesto que las hay, pero son tan mínimas que solo confirman la regla.
Los centros de estudiantes, salvo excepciones, estaban en sus casas esperando a que “haya clases” (desconocemos el fin). Pero, cuando les afecta económicamente salen hordas de políticos universitarios para llamar a la “unidad de la institución universitaria”. ¡Ridículos! Por qué no convocaron a movilizaciones en mayo y junio, debería darles vergüenza a todos esos cipayos del HCU (honorable consejo universitario).
Lo que nos reconforta es que el cipayaje de los políticos de la universidad no superaron las 1.000 personas en su marcha el miércoles pasado. No les surtió efecto ni las amenazas de “suspensión de un parcial a los estudiantes que no marchen”. Los de primera fila eran el cholaje blanco mestizo que conforman la cúpula de la universidad; luego, los docentes (amenazados con descuento de haberes); luego, los administrativos, en algunos casos, una legión de inútiles que cobran por oprimir un simple botón y tratar pésimamente a docentes y estudiantes; por último, los centros de estudiantes, a los que no se vio marchar desde hace tiempo, salvo por “presupuesto para la U”.
Bolivia debería de exigir que se cierre dicha universidad y buscar la apertura de una nueva, prescindiendo de la autonomía y del co-gobierno, que encubren la realidad de la universidad, que no es otra cosa que una cueva de crimen, prostitución y degradación del ser humano, por lo menos ahora, tal y como está.(¿pruebas?, solo basta con espiar a docentes y estudiantes durante la época de fin de semestre, cuando las notas están a punto de publicarse). Ignorancia y elucubración del conocimiento fluyen por los discursos orales y escritos de estudiantes y docentes, quienes sueñan con publicar algo digno de ser denominado: académico; aunque es evidente que no lo logran. ¿Pruebas?, bastan verse las revistas estudiantiles, por ejemplo la primera de Ciencias de la Educación y la de la Facultad de Humanidades; y los docentes, léanse algunos libros publicados ¿acaso hay algo rescatable de ellos?
Repito, ¿excepciones?, por supuesto que las hay, pero son tan pocas que solo confirman la regla.
Llámenme sedicioso, me importa muy poco, no soy sedicioso, soy sincero y denuncio lo que muchos callan. Esta es palabra que no expresa otra cosa que la realidad que vive la universidad. Hecho y dicho deben ser uno sólo, no debe haber incoherencia, es lo que se le encaró al centro de estudiantes de Ciencias de la Educación, a través de un manifiesto público y no anónimo, después de los conflictos de mayp y junio, por ejemplo. Esta universidad debe cerrarse para tamizar toda la mediocridad y dejar en camino sólo a la gente que estudia para servir a Bolivia y no a sus intereses, porque Bolivia pone sus intereses en la educación superior, sino hace tiempo que ya no daría dinero para la universidad.
Algunos se preguntarán y ¿por qué no habla de lo bueno de la universidad? y les contesto que este no es el espacio para ello, si bien la universidad tiene excepciones y son mínimas, por cierto, este manifiesto es para llevar a la reflexion de los alumnos de la universidad (léase etimológicamente lo de alumnos -sin luz-) y para Bolivia que aún la mantiene como a una verdadera prostituta. La autonomía habrá costado mucho, pero si solo servirá para mostrar lo cotidiano de la UMSA es mejor que perezca bajo el golpe inmisericorde de la furia boliviana. Me declaro antiuniversitario, si la universidad es lo que veo en la UMSA a diario. Excepciones existen y existirán, porque si se cerrara esa Universidad esas excepciones la fundarían de nuevo, sin las ratas de albañal que colman las aulas de esa institución ni el cipayaje que es imagen y semejanza del cipayaje político de los partidos políticos de Bolivia. Por ello la universidad es hechura de todo político que está amparado bajo el co-gobierno y la autonomía. Así de categórico es lo que pienso.
El Alto, 12 de septiembre de 2005.
El Alto, 12 de septiembre de 2005.
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